El colaborador, al trabajar a través de
nuestra Correduría, tiene muchas ventajas. En
ningún momento, nuestros
colaboradores dejan de controlar el proceso de cualquier
gestión.
Asesoramos tanto al colaborador como a su cliente, nos desplazamos al lugar
donde el colaborador nos indique para presentar los proyectos,
y en
cualquier momento le informamos de las gestiones que se
están haciendo
en relación a siniestros, recibos, etc.
En todo momento el cliente
es tratado como cliente de un determinado colaborador, y por
extesión
de la Correduría, convirtiéndose ésta
en una herramienta al servicio de
dicho colaborador.
Además, al tener también los seguros
contratados a través de nuestro
colaborador, éste fideliza a su vez al cliente, pudiendo
llevar de
forma integral sus asuntos, y sabiéndose en cualquier
momento
respaldado por nuestro técnico para cualquier consulta que
pudiera
plantearse.
El colaborador traslada todo el trabajo técnico y
administrativo a la
Correduría. Y siempre que lo necesite nuestro departamento
comercial
estará a su disposición.
En el caso de que nuestro colaborador desee realizar mailing
entre sus
clientes ofreciendo su actividad de seguros o un producto en concreto,
el coste operativo será íntegramente de la
Correduría.
Y posiblemente lo más importante, la cartera de
seguros es un
patrimonio en si misma. Genera beneficios permanentemente, siempre y
cuando los seguros sigan en vigor, y puede transmitirse a sus herederos
exactamente igual que cualquier bien mueble o inmueble.